miércoles, 24 de agosto de 2011

Recordandote

Los sueños más largos empiezan con los sueños qué realmente son más confusos, con los cuales la música bizarra y las cuerdas vocales etéreas de nuestro interior nos llevan a un viaje. El cual se distingue por su dificultad de hacer, ya que en nuestra realidad solo es un sueño, el contraste es que el resto de nuestra vida lo sentimos real, tan real que hay momentos en que ahogamos estos sueños; solo para ver lo que no podemos ver, para sentir lo que no es fácil de persevir, para tocar lo que no es palpable, para decir lo que pertenece oculto, para que los demás admiren que cuando estuve en tus ojos no eran los míos. Inevitablemente y gustosamente, nos queda entrar a un estado de ensoñación para poder estar juntos en cuerpo, alma y espíritu, así poco a poco profanar rápidamente y silenciosamente la tierra de Morfeo y llegar a su recinto sagrado rodeado de adormideras, así poder recorrer tu ser, admirar tus labios rojizos que exaltan belleza, tocar la dulzura de aquellos volcanes y entregarte mi amor puro y sincero. Hacer esa conexión milenaria que ha trascendido para volver a unirnos en esta era tan vulgar y mediocre, abrazándonos al tiempo y soltar esas palabras que se pierden en el aire y encapsularnos en nuestro amor para recordarlo por que el día de mañana encontraremos otro final.